Experiencia

De la experiencia

La mirada del aprendizaje como experiencia, como "la capacidad de ponerse en juego", ese juego tan singular desde quien se implica y se conmueve en el proceso se disputa con las perspectivas racionalizadoras de la educación escolar con sus ideas de gradualidad y graduación, programa escolar, promoción, concepciones del espacio desde las lógicas de la distribución económica de los cuerpos según categorías clasificatorias sostenidas de la psicología científica y la psicopedagogía, tanto como desde la pedagogía normalizadora. 

Ray Shrewsberry • en Pixabay
En íntima relación a esta primera, me interpela la idea de las configuraciones/aperturas didácticas, en tanto es desde las prácticas concretas que es posible generar esas experiencias, en la apertura y flexibilidad que esas "propuestas", "trayectos" habilitan a la experiencia singular del estudio del mundo... no de ese abstracto, sino del que interpela, provoca a ser indagado,  explorado, preguntado en lo particular y en lo colectivo. 

¿Qué pasa con los aportes de muchas metodologías que se expresan como diseños que abren tiempo y espacio a las emergencias de las experiencias singulares? Sin duda tienen gran valor desde sus estructuras, en tanto proponen ciertos senderos que, a modo de brújula, nos permiten advertir donde crece la vida. Sin embargo, sospecho que también aquí podemos caer en la tentación de generalizar y homogeneizar, sobre todo cuando hacemos de esos límites un corset que presiona y clausura movimientos. Baste con pensar los efectos de las instancias de evaluación y su naturalizada práctica del control.  Por esto... creo que "mirar al yo que mira" es sobre todo una posición ética, política y epistémica.

Entonces, cómo ¿construir?, ¿propiciar?, ¿dejar emerger? o todo ello junto, cómo dar lugar a la experiencia educativa entendiendo que es múltiple en sí misma en tanto es singular para cada quien la vivencia. 

OpenClipart-Vectors

Una frase tan conmovedora como potente es la que Jorge Larrosa expresa en su texto "El enigma de la infancia o lo que va de lo imposible a lo verdadero":

 "Eso es la experiencia del niño como otro: el encuentro con una verdad que no acepta la medida de nuestro saber, con una demanda de iniciativa que no acepta la medida de nuestro poder, y con una exigencia de hospitalidad que no acepta la medida de nuestra casa. La experiencia del niño como otro es la atención a la presencia enigmática de la infancia" (Larrosa, 1997, pp. 60 61)

Hay enigma aún en nosotros mismos, basta con advertir los momentos en los que "no nos reconocemos", hay enigma en les otres y no hay diagnóstico que los resuelva, quizá incluso ese intento de dar márgenes a les otres se aleja desde las imágenes caricaturescas, en el mejor de los casos, que desde allí se pueden llegar a construir. Cuando renunciamos a predecir a la gente, cuando nos despojamos del deseo de anticipar y controlar, quizá allí se inicie un camino a lo incierto de la experiencia, a la novedad, quizá sólo entonces alguno pueda nacer. 

De la imposibilidad de enseñar

Walter Kohan, en su texto ¿Y si enseñar fuera imposible? Aprender a pensar con Sócrates, expresa respecto de Sócrates: 

“El modo en que él mismo se retrata en los diálogos, como atópico y extranjero, hace pensar que esa posición no le resultaba demasiado incómoda y, tal vez, pueda estar sugiriendo un estado más sostenido y estructural de la posición del maestro; en otras palabras: que la atopía o extranjeridad no está en su persona sino en la propia relación pedagógica, cualquiera sea la forma y el sentido que se le otorguen” (Kohan, 2023, p. 24).

Imagen creada con Ideogram - IA

… en otras palabras, ese encuentro es también un encuentro de extranjerxs, cuyo lugar encarnado no es el mismo en unx y otrx (sus saberes, los sentidos construidos acerca del mundo que cohabitan), que se les presenta desde topografías múltiples, plurales. ¿Qué puede el maestro? quizá no más que habilitar a que la relación con el saber también encarne en y desde esa pluralidad, para que algo de la novedad acontezca. 

Hay en ese encuentro presencia enigmática, expresión de algo de lo inasible en ese espacio (el escolar o el del encuentro educativo) que se asume común ¿es común? Quizá incluso lo que creemos común no son más que signos que habilitan un lenguaje, pero que requieren de señales que inviten a comunicar/se. 

Es por ello, que dudo acerca de que enseñar (en su sentido de transmisión) sea posible, lo que sí se puede, es habilitar el escenario para que  diversos aprendizajes sean dados a luz. 

Bibliografía

Kohan, W. (2023). ¿Y si enseñar fuera imposible? Aprender a pensar con Sócrates. Clase 4. Módulo 1. En Diploma Superior en Pedagogías de las diferencias. FLACSO Argentina.

Larrosa, Jorge (1997) “El enigma de la infancia o lo que va de la imposible a lo verdadero”. En Jorge Larrosa y Nuria Pérez de Lara (comps.) Imágenes del otro. Barcelona: Virus, pp. 59-76.